CONTROL

Nos fuimo’ a fueguillo con to’ mi corillo… y después ¿qué pasó?

Se formó el jangueo. Estás ready para pasarla a otro nivel. El corillo está puesto pa’ vivirse la película y tú también. En el junte llegó de invitado el alcohol. Comenzaste con un shot, luego dos. Te dejaste llevar y bebiste en exceso. Al otro día sientes una sed del más allá, dolor de cabeza, náuseas, cansancio. Tienes el cuerpo en “fuego, fuego (fire, fire)”. Sí, un hangover.

Hablemos de hangovers

Beber alcohol no solo tiene consecuencias negativas en tu cuerpo, como las que se sienten durante un hangover físico. Una borrachera por beber en racha (binge drinking) puede provocar otras consecuencias; llamémosle, un hangover social. Este tipo de hangover o resaca puede incluir complicaciones que van desde no recordar eventos que sucedieron (la famosa “borrá’ de cinta”), papelones que pueden afectar tus relaciones con otros y, en situaciones de mayor riesgo, lesiones a ti mismo o a otras personas.

Hablando claro ¿el hangover es algo que se puede evitar?

En ocasiones se cree que un hangover o resaca es algo que ocurre con frecuencia, que forma parte de las experiencias de ser joven y que es importante para que un corillo de panas sea más unido. Pensar que varias consecuencias de beber alcohol son “normales” puede dar la falsa idea de que estas consecuencias son inofensivas cuando no lo son. Interesante, ¿verdad?

Nuestro pana Control está claro. ¡Para janguear, la seguridad y bienestar de todos va primero!

Referencias

Lee, C. M., Geisner, I. M., Patrick, M. E., & Neighbors, C. (2010). The social norms of alcohol-related negative consequences. Psychology of addictive behaviors, 24(2), 342.

Chung, T., Creswell, K. G., Bachrach, R., Clark, D. B., & Martin, C. S. (2018). Adolescent binge drinking: developmental context and opportunities for prevention. Alcohol research: current reviews, 39(1), 5.