CONTROL

Negociando reglas sobre el consumo de alcohol con mi hijo o hija.

En ocasiones partimos de la premisa de que nuestros hijos saben las reglas y consecuencias del uso de alcohol ya sea por el modelaje de nosotros como cuidadores (ejemplo, no bebemos alcohol en casa) o por conversaciones esporádicas que hemos tenido con ellos sobre el tema (ejemplo, tío vomitó en una fiesta familiar por beber en exceso). No es hasta que nuestros hijos llegan bebidos a la casa o que son invitados a su primera fiesta o salida con amigos que comenzamos a preocuparnos por el tema.

Si usted y su hijo no han acordado reglas sobre el consumo excesivo de alcohol y las consecuencias de romper las reglas, éste es el momento de ponerlas en práctica. Prepárese para que su hijo trate de evitar el tema o poner excusas, pero es importante negociarlas y que se comprometa a respetarlas. Además, debe negociar y explicarle las consecuencias de no cumplir con las mismas.

Si no tiene reglas y consecuencias, puede crear algunas que ambos estén de acuerdo. Si su hijo participa en la negociación de reglas y consecuencias, es más probable que se comprometa a cumplir con ellas. Podría ser útil hablar sobre cómo "justo" no significa siempre obtener su propio beneficio. También, puedes incluir reglas para cuidadores. Una regla esencial para estos es que no importa lo que pase, su hijo puede llamarlo y usted le ayudará, sin hacer preguntas. Dile a tu hijo “no te limites, siempre estaré para ti”.

Una vez que haya acordado las reglas, puede escribirlas para que queden claras y puede verificarlas si es necesario. Se recomienda hacer un documento tipo contrato donde ambas partes participen en la construcción del mismo y que contenga la firma de ambos.